SÍGUE A REAL COLEGIO DE DONCELLAS NOBLES

5 siglos de historia ven la luz en una ciudad de leyenda. El Colegio de Doncellas Nobles abierto

desdel el 1 de marzo.

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Plaza Cardenal Siliceo, 1. Toledo

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OPENING HOURS

Open from monday to sunday.*

 

MARCH 1 TO OCTOBER 15

10:00 - 18:45 **

 

OCTOBER 16 TO FEBRUARY 28

10:00 - 17:45 **

 

 

PRICE

General: 2’80 €

Reduced: 2’40 € *

Free: 0 € **

 

TOURIST BRACELET: 9€

ACCESS TO THE 7 MONUMENTS

 

           

 

 

 

 

* January 1 and December 25 closed.

December 24 and 31 closed at 13:00.

** The ticket window closes 20 min. before.

For technical needs the Colegio de Doncellas Nobles could close at noon.

 

* Accredited groups. +20 people groups.

** Under the age of 11. Accredited religious. Residents in Toledo.

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INFO AND FACILITIES

No adaptado para personas con movilidad reducida
Está permitido tomar foto/vídeo
No dispone de aseos públicos
Audioguía no disponible
Existe punto de información
Existe material didáctico para profesores
Prohibido comer y beber
Existe una pequeña tienda
No dispone de consigna/ropero
Prohibido el paso sin ropa adecuada

historia

EL COLEGIO

Al llegar a la Plaza del Cardenal Silíceo, observamos a un lado la austera fachada principal de ladrillo en la que pueden observarse 2 puertas barrocas de acceso al edificio, una más pequeña a la izquierda y otra principal con una reja que accede directamente a la Iglesia. Por encima de esta reja podemos admirar el relieve labrado por Juan Bautista Vázquez el Viejo.

 

El Colegio de Doncellas nobles en el s XVI se instaló en 1554 en unas casas que pertenecieron Don Diego Hurtado de Mendoza y de la Cerda, Príncipe Mélito, las cuales fueron sufriendo diversas reformas en los siglos sucesivos. El edificio actual conserva muy poco del primitivo, ya que procede fundamentalmente de las reformas realizadas en la segunda parte del siglo XVIII por José Hernández Sierra entre 1757 y 1768 durante el pontificado del Cardenal Luis Fernández de Córdoba y terminadas por Ventura Rodríguez durante el pontificado del Cardenal Francisco A Lorenzana.

 

El edificio se declara Bien de Interés Cultural con categoría de monumento en 1992. Enfrente encontramos una antigua edificación que perteneció al Colegio y que aún conserva el escudo del Cardenal que da nombre a la calle. Y en un lateral destaca un noble edificio que conserva su fachadas original, decorada igualmente con el escudo del Cardenal que fue la residencia del administrador del Colegio hasta comienzos del s XX. Su interior ha sido muy alterado para convertirlo hoy en sede de algunos servicios de la Consejería de Agricultura.

 

Al otro lado de la calle, comunicado por un cobertizo de hierro fundido sobre la calle Colegio de Doncellas se encuentra otro que fue construido a principios del s. XX. Cuando el Colegio necesitó ampliar su construcción para instalar nuevas

aulas y dormitorios para las colegialas, siendo entonces su director Luis Fernández de Lara, se pensó en un solar próximo propiedad del Colegio, donde existían dos antiguas viviendas. Comunicado con el edificio existente y en dicho solar se construye, entre 1900 y 1903, un edificio diseñado por el Arquitecto Santiago Castellanos.

 

Se trata de una construcción de ladrillo historicista neomudéjar. Desde 1989 es propiedad de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y sede de la Vicepresidencia de la Junta. De este edificio se incoa el expediente para declararlo Bien de Interés Cultural el 30 de noviembre de 1995. Se publica la declaración el 3 de junio de 1999.

 

REAL COLEGIO DE DONCELLAS NOBLES

Cobertizo.

EL CARDENAL SILÍCEO

Juan Martínez Guijarro (o del Guijo) conocido como Silíceo por la latinización del originario que le correspondía por familia. Fue Arzobispo de Toledo de 1545 a 1557. En 1546 llega a Toledo. Lo primero que hace es una expedición a explorar las Cuevas de Hércules.

 

Junto al Colegio de Doncellas Nobles, el cardenal impulsa otras 2 grandes obras educativas, consciente de que los más humildes (como él mismo lo era) también debían tener posibilidades de ascender a los más elevados honores. Por ello es un tiempo de impulso a la creación de universidades, colegios y centros para gente pobre y de mediana condición.

 

  • El Colegio de Infantes (para chicos) en 1552.

 

  • El beaterío de Arrepentidas o casa de Recogidas –no confundir con la calle de ese nombre–, en la antigua sinagoga de Santa María la Blanca, en 1550, para mujeres de “licenciosa vida”.

 

Adoptó como escudo personal el constituido por el monograma de Jesús IHS, rodeado de lenguas de fuego refulgentes y una divisa latina un poco enigmática, como era costumbre del tiempo, que decía “Eximunt tangentia ignem” (algo así como las cosas que me tocan extraen fuego) y que el cardenal tradujo por “eslabón me es toda cosa”.

REAL COLEGIO DE DONCELLAS NOBLES

Fachada y puertas.

LA INSTITUCIÓN

El Colegio de Nuestra Señora de los Remedios o de Doncellas Nobles fue fundado por el cardenal Silíceo el 5 de marzo de 1551 para acoger a 100 jóvenes, con pocos recursos y darles una formación cristiana. Su primer edificio estuvo en unas casas junto a la Iglesia de San Román.

 

La edad de ingreso en el colegio se establecía entre los 7 los 10 años de edad, permaneciendo en él hasta contraer matrimonio. Se podían quedar perpetuamente si no se casaban o no ingresaban en un convento.

 

En la fundación del Colegio de Doncellas Nobles el cardenal Silíceo demostró su temple de hombre sumamente avanzado para su tiempo, preocupado por la promoción integral de la mujer. El Colegio de Doncellas Nobles fue pionero. La nobleza que él exigía para las alumnas no era una nobleza de sangre, sino la común de la gente, como la suya. Bastaba demostrar no tener ascendencia conversa. La obra educativa y socializante del cardenal para chicos se completó con otras obras que estuvieron en el Convento de San Juan de la Cruz y el Colegio de Doctrinos.

 

Nombró copatrono al rey Felipe II, que acepta el patronazgo en 1560 que se traducía entre otras cosas en presentar, por orden, a las colegialas. Hasta hace menos de un siglo a ellas aún se les oía decir “Yo soy del Rey, yo soy del Arzobispo”.

 

En 1892 lo ocupaban 40 colegialas, de familias humildes, que reciben educación apropiada para ser madres de familia, conforme a la idea originaria del fundador. En 1902 llegaron a ser 100 colegialas, que fue cuando hubo que ampliar con las casas contiguas. Es el periodo de mayor esplendor del colegio. Pero la desamortización (que despojó de las numerosas tierras y rentas que tenía hasta entonces) inició el camino de la decadencia que se acrecienta a mediados del s XX.

 

En 1983 el colegio cuenta con administrador, capellán, rectora, vicerrectora, relojero, 2 cocineras, portero. Hay 19 colegialas de las cuales 8 son mayores (con una media de edad de 80 años) y el resto 8 estudian EGB, 2 BUP y 1 magisterio.

 

El 20 de julio de 1988 el cardenal González Martín firmó en el Palacio Arzobispal un protocolo para la restauración del edificio y la modificación de los estatutos del Real Patronato del Colegio. Formalizaron el documento el cardenal citado y el entonces presidente del Patrimonio Nacional Manuel Gómez de Pablos, quien se comprometía a invertir 150 millones de pesetas en restaurar y adaptar el edificio para reubicar una residencia de estudiantes.

 

Desaparecieron de los estatutos todos los preceptos relativos al linaje, limpieza de sangre, raza, dote, así como la procedencia de la circunscripción territorial del arzobispado de Toledo que se consideraban desfasadas. Las últimas colegialas estuvieron en el edificio hasta finales de los años 90.

 

En 1989 comienzan unas necesarias obras que duran 4 años. Para financiarlas, se venden algunos edificios anexos del Colegio (la actual sede de Vicepresidencia y el solar que sirvió de jardín del Colegio y que ocupa actualmente la Consejería de Agricultura).

 

En 1994 empieza a funcionar la Residencia Universitaria Virgen de los Remedios. Y en 2001 se celebró en la galería junto al Salón Rectoral una exposición conmemorativa de los 450 años

 

REAL COLEGIO DE DONCELLAS NOBLES

Escudo del Cardenal Siliceo.

arte

IGLESIA

La iglesia de planta de cruz latina, consta de una nave cubierta con bóveda de cañón con lunetos, crucero sobre pechinas y testero plano con entrada a una pequeña sacristía. De estilo renacentista y barroco temprano. Se empezó a construir en el s. XVI y se finalizó en el s. XVII. Está bajo la advocación de Nuestra Señora de los Remedios.

 

El retablo principal es de orden compuesto y en él un cuadro en el que está representada la Virgen sentada con el Niño en brazos y adorándola el fundador y dos colegialas, obra de Alejandro Sémino, artista al que a su muerte el Greco termina sus trabajos inacabados. A los lados representación de San José y de (por determinar).

 

A los lados, 2 retablos barrocos. A la izquierda el retablo de Ntra. Sra. de los Infantes del que hay una copia en el edificio del antiguo Colegio de Infantes (actual Museo de Tapices). A la derecha altar dedicado a San Jerónimo, con los atributos propios de la iconografía de este santo: león, libro, cruz, calavera, ...

 

Conserva varias vidrieras de valor y algunos lienzos importantes.

 

Del Colegio de Doncellas Nobles son 2 grecos que hoy se encuentran en la Sacristía de la Catedral Primada y que estuvieron en esta capilla estuvieron hasta 1988. Se trata “San Francisco y el hermano León meditando sobre la muerte”  y “Cristo en la Cruz”. Por las obras acometidas a inicio de los años 90, se consideró oportuno su depósito en la Catedral hasta “que puedan conservarse con dignidad y decoro que merecen en este Colegio”. Al inicio de la guerra civil española, en el Colegio se encontraban 3 cuadros del Greco.

 

A los lados de la nave podemos observar algunos medallones con la representación de santos de memoria toledana. En el lado de la entrada a la capilla desde la calle: La Virgen María, el santo Niño de la Guardia, santa Teresa de Jesús, san Julián y san Eladio. Al otro lado, encima de la entrada al patio figuran san Eugenio, san Eulogio, santa Leocadia, santa Casilda y san Ildefonso.

 

La cúpula está muy adornada como el resto del templo.

 

A los pies se encuentra el coro de capellanes, con siete sitiales que fueron ocupados por los capellanes, muchos de los cuales luego fueron obispos. En el verano de 1936 cuatro capellanes sufrieron martirio. Un precioso facistol con un águila nos recuerda el uso de este lugar.

 

Por encima, el coro de las colegialas, protegido por una linda verja de hierro y en su centro el escudo del cardenal fundador. Los sitiales forman un banco corrido con cerámica del s XVIII y en la parte superior de él una casi improvisada tribuna impuesta por los problemas de espacio en los años espléndidos del Colegio.

REAL COLEGIO DE DONCELLAS NOBLES

Sepulcro del Cardenal Siliceo.

REAL COLEGIO DE DONCELLAS NOBLES

Interior de la Iglesia.

SEPÚLCRO DEL CARDENAL SILÍCEO

Bajo la cúpula, el capelo cardenalicio nos advierte del enterramiento del Cardenal. En el centro de la nave se encuentra un espectacular sepulcro del Cardenal Silíceo, obra del escultor Ricardo Bellver y Ramón terminado en 1890, que es también autor de la célebre Fuente del Ángel Caído que se encuentra en el parque de El Retiro.

 

El cardenal Silíceo ya determinó a la constitución del Colegio que sólo él podría ser enterrado en esta iglesia. Hasta la realización de este mausoleo, los restos estuvieron depositados en este lugar en un arcón de madera en un hueco abierto en el suelo y cubierto sólo por un sencillo paño de terciopelo negro y una mitra.

 

El mausoleo de piedra, de primorosa ejecución, muestra la estatua yacente del cardenal. En los 4 lados la representación de virtudes cristianas y escenas de la vida del cardenal. Las apretadas guirnaldas de flores dan una especial belleza al conjunto.

PATIO

Es un patio adintelado de estilo neoclásico, con grandes columnas y losas de granito en el suelo, de magnífica elegancia, de forma cuadrilátera rodeado de arcos.

 

En un lado, una placa de cerámica nos recuerda la visita al Colegio del rey Alfonso XIII el 27 de febrero de 192812. Bajo la misma, una salita restaurada con motivo de dicha visita. En ella vemos interesantes cuadros sobre cobre, sillería de cuero repujada por las internas y vidrieras firmadas por D. Moragón y fechadas en 1931 en la que se representa la habitual escena de las colegialas protegidas por la Virgen, hierros de Julio Pascual y gran profusión de cerámicas de Ángel Pedraza.

 

En el lado opuesto nos encontramos útiles de cobre que sirvieron para recoger agua de los aljibes del edificio. A su derecha, el arranque de una monumental escalera que en tiempos debió dirigir a las estancias más nobles.

 

En el lado que queda entre la sala de Alfonso XIII y la escalera tenemos una puerta greco-romana que da acceso a la más noble de las habitaciones del edificio: el salón rectoral.

 

Por las galerías que rodean el patio, encontramos azulejería con distintos pasajes bíblicos.

 

REAL COLEGIO DE DONCELLAS NOBLES

Vidriera de D. Moragón.

REAL COLEGIO DE DONCELLAS NOBLES

Interior del Salón Rectoral.

SALÓN RECTORAL

Es una estancia grande de aspecto decimonónico con artesonado de época en cuyo centro decoran las armas de Silíceo.

 

Además de telas y doseles bordados, cuenta con 2 buenos tapices de la Real Fábrica, espejos barrocos, cuadros, divanes y cortinas. Figura un retrato de cuerpo entero del Cardenal Silíceo y debajo una jamuga con incrustaciones en nácar, quizá la única pieza que usara Silíceo.