¿Qué tienen en común un haz de flechas, un nudo imposible y Maquiavelo?
En San Juan de los Reyes, los símbolos que decoran muros y fachadas no son simples elementos ornamentales. Yugos, flechas, iniciales y escudos forman parte de un lenguaje visual que identificaba a Isabel y Fernando y transmitía su poder.
Entre todos ellos destacan dos divisas que conviene distinguir: el haz de flechas, asociado a Isabel, y el yugo junto al lema «Tanto monta», relacionado con Fernando.
El nudo que había que resolver
Para entender el «Tanto monta» hay que viajar hasta la antigua Frigia y la leyenda del nudo gordiano.
Según la tradición, quien consiguiera desatar aquel complicado nudo estaba destinado a gobernar Asia. Cuando Alejandro Magno se enfrentó a él, decidió no intentar deshacerlo: lo cortó con su espada.
De esta historia nació la idea de que tanto da cortar como desatar. Lo importante no es el método, sino encontrar una solución eficaz.
Esta interpretación quedó vinculada a la divisa de Fernando de Aragón: «Tanto monta».
El símbolo adquiría así un significado político muy claro: la capacidad de actuar con decisión ante las dificultades.
Isabel, Fernando y un lenguaje de símbolos
El haz de flechas asociado a Isabel transmite, por su propia composición, una idea de unidad y fuerza: varias flechas juntas resultan más resistentes que una sola.
El yugo y las flechas tenían además un curioso juego entre las iniciales de los monarcas: cada uno incorporaba en su divisa la inicial del otro.
En San Juan de los Reyes, estos elementos aparecen repetidos por todo el edificio, haciendo que la presencia de los Reyes Católicos sea prácticamente constante.
¿Y Maquiavelo?
Décadas después de la construcción del monasterio, Nicolás Maquiavelo también se fijaría en Fernando de Aragón.
En El príncipe, lo presenta como ejemplo de un gobernante capaz de emprender grandes empresas, aumentar su reputación y consolidar su poder mediante una política activa y ambiciosa.
Maquiavelo no estaba explicando el origen del «Tanto monta» ni el nudo gordiano. Son historias diferentes que, sin embargo, terminan proyectando una imagen similar de Fernando: la del gobernante decidido, capaz de actuar y resolver.
Cuando la arquitectura se convierte en propaganda
Hoy utilizamos logotipos y elementos gráficos para identificar instituciones, marcas o movimientos. Los monarcas también necesitaban símbolos que permitieran reconocer su identidad y transmitir un mensaje.
En San Juan de los Reyes, el yugo y las flechas cumplen precisamente esa función.
Por eso, la próxima vez que visites el monasterio, busca estos dos elementos.
Las flechas te llevarán hasta Isabel.
El yugo y el «Tanto monta», hasta Fernando.
Y entonces quizá descubras que en San Juan de los Reyes la piedra no solo decora: identifica, recuerda y comunica poder.




